Pequeño
cuento de amor
Autor: Alberto Pisa Allué
Inscrito en el REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL
Érase
una vez un universo oscuro, un universo negro, un universo
helado y matemático.
No se sabe por qué, dos estrellas
se miraron y se enamoraron. Tan grande y hermoso fue su
amor que dejaron de describir infalibles órbitas
elípticas para dibujarse tiernos corazones entrelazados.
Se querían
tanto..., pero la distancia era grande, y no podían
acariciarse ni besarse. ¡Si por un solo instante pudieran
estar juntas! Pero eso estaba prohibido en un universo oscuro,
en un universo negro, en un universo helado y matemático.
Aun así
no se resignaron a vivir separadas, alejadas por un denso
y silencioso vacío; así que decidieron quebrantar
la eterna ley del perfecto y ordenado universo. Con un cómplice
guiño se salieron de sus órbitas convirtiéndose
en dos estrellas fugaces, dirigiéndose a un mismo
destino a la velocidad del deseo y el cariño
Tan solo
querían besarse; sabían que ése sería
su primer y último beso, pero a pesar de ello continuaron
vertiginosas su sendero suicida..., hasta que se encontraron,
fundiéndose en un luminoso y bello abrazo de amor
y de muerte. Fue el precio tuvieron que pagar por quererse
en un universo oscuro, en un universo negro, en un universo
helado y matemático.
Ellas fueron
las primeras, pero si alguna noche de verano, mirando el
cielo, ves una estrella fugaz, piensa que en algún
lugar hay otra, que están enamoradas, y que aunque
vivamos en un universo oscuro, en un universo negro, en
un universo helado y matemático, lograrán
encontrarse, se besarán por un instante nada más
y desaparecerán entre destellos de amor y ternura